Exposição sobre arte indígena taina em Cuba

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16 de Janeiro a 27 de Março 2014
Inauguração às 18h30 do dia 16 de Janeiro
Casa da América Latina
Entrada livre

No rasto dos tainos de Cuba é um projecto de Eduarda Coutinho que, através do desenho, apresenta e interpreta a cultura e a arte da sociedade indígena taina de Cuba. Realizada em sete museus de Cuba, parte dos desenhos é como um diário de viagem, composto de expressões de sentimentos e emoções da artista aquando do seu trabalho de investigação. Outros desenhos foram realizados em ateliê, tendo as peças sido esquartejadas, unidas e transformadas. Os ídolos que foram desenhados e pintados pertencem ao mundo mitológico dos tainos, que ao esculpir objectos representavam a realidade de acordo com os seus deslumbramentos, assombros e pavores. Serão também expostas, pela primeira vez em Portugal, cerca de 20 réplicas de peças da colecção do Departamento Centro-Oriental de Arqueologia de Holguín, em Cuba.

Este projecto artístico de Eduarda Coutinho combina arte e ciência, resultando de três meses de trabalho de investigação (entre 2001 e 2012) sobre a arte e a cultura pré-hispânica dos tainos. A investigação decorreu em Havana no Museu Antropológico Montané da Faculdade de Biologia da Universidade de Havana; no Museu do Gabinete de Arqueologia da Oficina do Historiador da Cidade de Havana; no Museu do Sítio Chorro de Maíta, em Yaguajay, Banes, Holguín; no Museu Indocubano Bani, em Banes, Holguín; no Museu Provincial La Periquera, em Holguín; no Museu de Arqueologia da Faculdade de Ciências Sociais da Universidade do Oriente; e no Museu Provincial Emilio Bacardi Moreau, em Santiago de Cuba.

Consulte o catálogo da exposição (clique aqui).

Algumas das obras em exposição:

Eduarda Coutinho nasceu em Moçambique e vive há 30 anos em Lagos. Licenciada em Pintura pela Faculdade de Belas Artes da Universidade de Lisboa, doutorou-se em Desenho e Análise Plástica pela Faculdade de Belas Artes da Universidade de Sevilha. É investigadora do Instituto de Investigação em Arte, Desenho e Sociedade (i2ADS), do Centro em Rede de Investigação em Antropologia (CRIA) da Universidade Nova de Lisboa e da Associação Laboratório de Actividades Criativas, em Lagos. É Professora no Curso de Design de Comunicação do Ismat, Formadora de Professores em Artes Gráficas/Artes Visuais e foi bolseira da Fundação Calouste Gulbenkian. Leccionou como professora de Artes do Ensino Secundário. Como artista visual realizou várias exposições individuais e colectivas.

Assim a descreve Roberto Valcárcel Rojas, Doutor em Arqueologia e membro do Ministério de Ciências de Holguín, em Cuba:

Eduarda Coutinho vive en Lagos, entre el Atlántico y el Mediterráneo, en una ciudad en la que se soñaron y gestaron los viajes a África y América en el siglo XV y donde el sol en algunos momentos recuerda el Caribe. Ella tiene el alma de los navegantes, de los cartógrafos que construyeron las nuevas imágenes del orbe, ella tiene el espíritu del renacimiento en su mejor lado, el de conocer, crear, superar los miedos y exaltar a los seres humanos. Gente así se precisa para avanzar sobre las incertidumbres de hoy y Eduarda lo hace día a día desde su vida y su arte.

Nacida en África, es una mujer de Europa que se interesa por el mundo y por el modo en que la gente de hoy y del pasado vive y produce imágenes estéticas, y que encuentra aquí una motivación para su propia obra. Esto supone un enfoque antropológico que además del registro y reconocimiento directo de las obras, incluye la interacción personal con sus creadores, como ocurre en el caso de sus trabajos  inspirados en la cultura Bijagó de Guinea Bissau, o la participación en estudios arqueológicos y la visita a sitios, monumentos y museos para vivir el día a día de los especialistas que allí trabajan y acceder a los objetos y espacios originales, tal como ha hecho en Portugal, Grecia, Italia, Alemania, España y Cuba. Es una incorporación múltiple y sensorialmente muy activa, de una realidad estética antigua o presente que es asumida e integrada a la personalidad y visión del mundo de Eduarda y marcada, a partir de ahí, por un decir urgido de inmediatez, lleno de las emociones más directas de su creadora y de los recursos plásticos esenciales de alguien que hace un plan para conocer a través del dibujo, la forma y los materiales.

A Cuba Eduarda llega con la fuerza del arte africano para descubrir conexiones con la iconografía indígena Taína que le rebelan la unidad de una estética primera, signada por la falta de límites entre las realidades cotidianas y espirituales y la potencia de un arte que se nutre de todo y que alienta la vida de todos. La propuesta que hace incluye el conocimiento de  los datos de la historia y la arqueología cubanas del momento, sobre una sociedad tribal-cacical extendida a lo largo de las Antillas Mayores desde el 400 DC y que en unas pocas décadas de los siglos XV y XVI fue desarticulada por la colonización hispana. Esto no es nuevo en cuanto a obra artística inspirada en temas indígenas pero ahora se enriquece con la visión de Eduarda sobre otros espacios de arte tradicional y de arte clásico para proponer una mirada unificadora y universalizadora. Los adornos y cemíes  (imágenes cargadas de cualidades sagradas) entran entonces a una nueva estética que les aporta color, movilidad, y que crea conjuntos y escenas inexistentes tras la transformación que les ha impuesto el tiempo, la ignorancia y el olvido. Llegan parecidos pero diferentes,  por una sensación de vida que no tienen en los museos ni en los textos académicos y que Eduarda les da cuando los mueve al lienzo o el papel. No es solo otro mirar sino una nueva existencia que nos obliga a pensar en sus creadores y en el valor de todo lo humano. Se rompen los límites entre pasado y presente y el universo y la cotidianeidad de ¨otros¨, lejanos por su modo de vida o cultura, nos dan un momento a solas, para pensar y creer. Al final no es solo un acto de recuperación, un ejercicio de respeto por el patrimonio cultural que está en todas partes, es una oportunidad a través del arte para que ese pasado haga mejor nuestro hoy y quizás a nosotros mismos.