Poeta nicaraguense Claribel Alegría vence Prémio Reina Sofía

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A poeta Claribel Alegría, com 93 anos, natural de Nicarágua, recebeu o 26º Prémio Reina Sofía, atribuído pela Universidade de Salamanca e Património Nacional, a condecoração mais importante da poesia ibero-americana – no valor de 42 mil euros.

O prémio Reina Sofia, que nesta edição contou com 71 candidatos, reconhece o conjunto da obra de um autor vivo, que, pelo seu valor literário, constitua um contributo relevante para o património cultural comum da Ibero-América.

Claribel Alegría

Claribel Alegría naceu a 12 de maio de 1924 na localidade de Estelí (Nicarágua). No início da década de 40 Claribel rumou aos Estados Unidos para estudar Filosofia e Letras na Universidade de George Washington.

Na América do Norte conheceu e casou-se com o jornalista e diplomático Darwin J. “Bud” Flakoll, com quem, anos mais tarde, escreveria o romance “Cenizas de Izalco” (1966). Juan Ramón Jiménez foi outra das personalidades que a influenciaram como autora.

A sua vertente literária mais relevante é a poética, na qual abordou temas como o amor, a morte, o anseio e a esperança vital. Entre as suas obras destacam-se “Anillos de silencio” (1948), “Suite de amor, angustia y soledad” (1950), “Vigilias” (1953), “Acuario” (1955), “Huésped de mi tiempo” (1961), “Vía única” (1965), “Aprendizaje” (1970), “Sobrevivo” (1978), “Suma y sigue” (1981), “Flores del volcán” (1982), “Mujer del río” (1989), “Fugues” (1993), “Variaciones en clave de mí” (1993), “Umbrales” (1997) ou “Saudade” (1999).

Claribel Alegría contrariou os regimes ditatoriais e fez parte da Geração Comprometida, escreveu vários ensaios de caráter político, como “La encrucijada salvadoreña” (1980), “No me agarran viva: la mujer salvadoreña en lucha” (1983) ou “Para romper el silencio: resistencia y lucha en las cárceles salvadoreñas” (1984). O governo francês condecorou-a com a Ordem das Artes e das Letras.

POEMAS:

Pequeña muerte

Fue una pequeña muerte
tu partida.
Una muerte pequeña que me crece
cuando imagino
a veces que estás cerca
y me obstino en dar vueltas
por las calles
y regreso a mi casa
con la lluvia
cayendo
y me asalta tu voz
en la noche
sin horas.

Saudade

Quisiera creer
que te veré otra vez
que nuestro amor
florecerá de nuevo
quizá seas un átomo de luz
quizá apenas existan tus cenizas
quizá vuelvas
y yo seré cenizas
un átomo de luz
o estaré lejana.
No volverá a repetirse
nuestro amor.

La Mariposa

Ya la ceiba no existe
derrumbaron mi ceiba
se hicieron añicos los espejos
eché a secar mi Río
y se escondió la luna.
Estoy vacía de deseos
mi espada
en su estuche de satén.
¿Por qué ahora
por qué
busca seducirme
la poesía?
Entró por la ventana
y se posó en mi mano
la miré con nostalgia
se entreabrieron mis labios
y con un leve soplo
la alejé.