Editado livro ‘¡Basta!’ contra violência de género

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A artista plástica e escritora boliviana Cristina Zabalaga, que expôs na CAL em 2012 e com um romance publicado na Bolívia, é uma das escritoras convidadas por Gaby Vallejo Canedo para escrever pequenos textos sobre a violência contra a mulher. O resultado foi o livro ¡Basta!

[El Tiempo] «¡BASTA! es un libro editado con el auspicio de la Fundación Ibero Americana del PEN Internacional  y del Women Writers Committee del PEN International. Gaby Vallejo Canedo, editora de esta obra, en San Pablo, Brasil, conoció a la escritora chilena Gabriela Aguilera, quien le informó del proyecto de su compatriota Pía Barros: “¡BASTA!, más de cien mujeres contra la violencia de género”, cuyo propósito era llamar la atención a la exacerbada violencia que se comete contra la mujer con la esperanza que la respuesta sea una acción social para que cese esta agresión en el seno mismo del hogar. Gaby Vallejo vio la urgente necesidad de duplicar ese proyecto en Bolivia. A su llamado respondieron 39 escritoras que aportaron con sentidos micro-cuentos, cuyos temas despliegan las múltiples formas que toma la violencia doméstica, comenzando por el silencio de la víctima, la agresión física y psicológica, el ocultamiento de las huellas dejadas, la violación, el asesinato, violencia que a veces se transmite de una generación a otra.»

[La Razón] «A mí me gustaron algunos, entre ellos el cuento de Carmen Beatriz Ruiz que da título a esta columna; un cuento súbito muy bien logrado que juega con la inocencia infantil para proyectar un secreto que podrá salvar a la madre del maltrato paterno. Hay otro cuyo título ya es una historia: Un hermano en mi vientre, de Judith Ustáriz Arandia; Tertulia, de María Lourdes Zabala; Ausente, de Pilar Pedraza, que posee un final perfecto; Calla y come, de Virginia Ayllón; Un día cualquiera, de Rosse Marie Caballero; Celo, de Rosaba Guzmán; La última cena, de Norma Mayorga; Vileza, de Irma Magnani; Culpable, de Yolanda Ramírez, que es jueza de ejecución penal en Cochabamba; ¿Cómo hago para que se vaya?, de Estela Rivera, minificción en la que no se trata que se vaya la bestia, sino el miedo que deja tantos años de sometimiento. En el libro hay también un texto de Cristina Zabalaga que me sorprendió por su fuerza expresiva y lúdica, se llama Ella y empieza así: “Él mastica una rodaja de tomate con sal, ella mastica unas ganas locas de partirle la cara a él. Él engulle un pedazo de carne asada con pimienta. Ella engulle rabia, dos hojas de lechuga, engulle pena y un pedazo de pepino con vinagre. El traga papas fritas con picante. Ella traga su orgullo y media papa frita con mayonesa. El bebe cerveza en un vaso que luego va a parar a la cara de ella. Ella toma su limonada con desesperación, azúcar y dolor…”, tendrán que leer el libro para conocer el final.»