A experiência do bolseiro Mario Granados em Lisboa

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Mario Granados é o médico costa-riquenho a quem a Casa da América Latina e a Fundação Millennium atribuíram em 2013 uma Bolsa para Mestrado em Saúde Tropical no Instituto de Higiene e Medicina Tropical de Lisboa. Granados escreveu-nos um pequeno texto sobre a sua experiência desde que chegou a Portugal, em Dezembro de 2013.

“Desde mi llegada hace ya más de dos meses, el 29 de noviembre del 2013, he tenido una extraordinaria experiencia en este bello país: ni siquiera se me ha solicitado mi pasaporte al salir del aeropuerto, la gente ha sido siempre amable, y a pesar de que desde Costa Rica se me advertía de la crisis actual del país al que venía, he llegado a un lugar con gente alegre, que a pesar de la crisis económica gusta de bailar, cantar, platicar, el buen vino y por supuesto de la buena comida, encontrándome con una realidad distinta a la que yo había imaginado.

Desde el aeropuerto tuve un cálido recibimiento por parte de Mário Quartin Graça y Pedro. Ellos me han traído directo a la CAL, donde una vez más se me recibió con mucho gozo y alegría, y ese mismo día fui llevado a Instituto de Higiene y Medicina Tropical, donde encontré un espacio adecuado para el estudio y la enseñanza, en ese mismo momento conocí al doctor Jorge Seixas, Director de la Maestría en Salud Tropical, el cual me trató desde el primer día como unos de sus estudiantes más antiguos y conocido. Debo confesar que ese día probablemente fue el mejor día que tuve en el año 2013, fue una carga de buenas experiencias, y ahí mismo entendí que así de excitante y confortable iba a ser mi experiencia en Lisboa. Todos los días que he pasado acá he encontrado un pueblo contento, trabajador, entusiasta y muy respetuoso, características que me han hecho sentirme como en casa.

Y en realidad: ¿Qué más podía pedir? Si, Mario Quartin se había preocupado por todos los detalles de mi viaje y estadía en Lisboa, actualmente creo que nunca hubiera conseguido  por mis medios un mejor lugar para vivir, la dueña de la casa es muy preocupada y está constantemente preguntado si necesitó alguna cosa. Además de Mario, en la CAL todos me han recibido de la mejor manera, y aún mejor, siempre tienen alguna actividad que envuelve a la cultura latinoamericana,  la cual tengo muy arraigada, por lo que me parece excelente todas esta actividades de promoción hacia nuestros pueblos, donde yo puedo ir a distraerme y recordar raíces.

En cuanto al Instituto de Higiene y Medicina Tropical, debo recalcar que me he encontrado con profesores altamente calificados, con riguroso dominio de las enfermedades tropicales y otras, comprometidos con la enseñanza, pero sobretodo con la transmisión de sus propios conocimientos, adquiridos de su propia experiencia, hacia todos nosotros, el estudiantado, demostrando una alta calidad como profesionales de salud, pero aún más importante, me he encontrado con médicos con una formación muy humana y con una característica que debe ser inherente a todos los médicos, la humildad.  Este tipo de práctica se ha dejado de lado en muchos países, incluso en Costa Rica, donde los profesores se limitan a enseñar los protocolos médicos, pero no transmiten a sus estudiantes sus experiencias, ya que hayan que nosotros podríamos ser una futura competencia.

De las cosas que más he gustado de la ciudad son la deliciosa gastronomía (mariscos, carnes, chorizos, panes, postres), el eficiente transporte (buses, trenes eléctricos, el subterráneo), la vasta arquitectura que se presenta en todo el país,  la tranquilidad y seguridad en sus calles, pero aún más, he gustado de su gente, la cual siempre tiene una respuesta acertada y cortés para mis interrogantes.

Debo decir que me encuentro muy hallado en este país, el cual me ha acogido como suyo, o por lo menos, esa ha sido mi percepción, al punto de que no he extrañado tanto mi Costa Rica como debería, supongo que me siento cómodo donde estoy, por lo que debo de darle las gracias a la Casa de América Latina en Lisboa, ya que sin sus esfuerzos no hubiera sido posible que hubiera llegado tan lejos. Me siento muy feliz de haber sido elegido para la beca, ya que esta experiencia va ayudarme en el futuro para poderme establecer como médico en mi comunidad, y así aplicar todos los conocimientos adquiridos en Guácimo, Limón, una zona vastamente afectada por las enfermedades tropicales, pero además debo de agradecerles por la experiencia de vida fantástica y por permitirme compartir con ustedes y con toda la gente buena de Portugal que he conocido, ha sido y seguirá siendo un placer el conocerlos.”